En una jornada cargada de reflexión, arte y memoria, la Fundación Educativo-Cultural Arte y Oficio conmemoró el Día Internacional de la Mujer con una programación que reunió música en vivo, relatos sonoros y experiencias comunitarias en torno al rol de las mujeres en la cultura y los territorios.
El encuentro, realizado en la Casa-Taller Museo Sonoro-Organológico —espacio gestionado por la organización desde 2015— convocó a asistentes de diversas áreas artísticas y culturales, quienes participaron de una instancia orientada no solo a recordar el significado del 8 de marzo, sino también a promover el diálogo y la construcción de una sociedad más equitativa.
Durante la apertura, representantes de la fundación destacaron el carácter histórico de esta fecha, vinculada a las luchas de mujeres trabajadoras a inicios del siglo XX, así como su vigencia en la actualidad frente a desafíos persistentes como la desigualdad salarial y la falta de acceso equitativo a oportunidades. Asimismo, relevaron hitos nacionales como el ingreso de Eloísa Díaz a la educación superior en 1887 y la obtención del derecho a voto femenino en 1949.
La jornada artística se inició con la presentación de la cantautora La Taty, cuya propuesta se basa en la investigación de cantos y ritmos tradicionales chilenos. Su trabajo, que cruza creación musical con etnomusicología, educación intercultural y luthería, ofreció un comienzo íntimo y reflexivo, invitando a reconectar con la memoria sonora y las tradiciones vivas.
La programación también incluyó una invitación a recorrer la Biblioteca de Semillas Nativas y Criollas, un espacio dedicado al resguardo e intercambio de semillas libres de agroquímicos, vinculado al Movimiento Agroecológico de América Latina y el Caribe (MAELA). La iniciativa pone en valor saberes ancestrales, muchos de ellos sostenidos históricamente por mujeres, promoviendo prácticas sustentables y el cuidado de la biodiversidad.
En el ámbito sonoro, se presentó el audio “Abuelas Sembradoras”, un relato que recoge experiencias como la de la familia Caniupan Lienan en La Araucanía, destacando el rol de mujeres que han preservado conocimientos agrícolas tradicionales y una relación respetuosa con la tierra. La pieza invitó a los asistentes a conectar con la memoria viva y la sabiduría transmitida entre generaciones.
La directora de la fundación, Daniela Paz Poblete, ofreció también palabras durante la jornada, subrayando la importancia de fortalecer espacios culturales con enfoque comunitario y de género, así como el papel de las mujeres en la construcción de redes y territorios.
Como parte de las actividades participativas, se desarrolló la “liberación de poemas”, una dinámica que invitó a los asistentes a compartir versos de manera libre, promoviendo la circulación de la palabra como herramienta de encuentro y reflexión colectiva.
El cierre estuvo a cargo de la cantautora mapuche Angélica Llankamil, cuya propuesta musical fusiona el rock con sonidos ancestrales, dando forma a un estilo que visibiliza la identidad y cosmovisión del pueblo Mapuche. Su presentación final fue uno de los momentos más potentes de la jornada, reforzando el vínculo entre arte, territorio y resistencia cultural.
La jornada se consolidó como un espacio de encuentro interdisciplinario, donde el arte, los oficios y la cultura se articularon para relevar el papel de las mujeres en la historia y en la construcción de futuros más inclusivos.